Loraldia Festibala ha conseguido sacar adelante la sexta edición y hacemos una valoración positiva

  • Loraldia Kultur Elkartea ha conseguido completar la sexta edición del festival, recuperando en el tramo otoñal prácticamente toda la programación prevista para la primavera. 
  • En esta sexta edición nos hemos empapado de la cultura vasca contemporánea en el corazón de Bilbao. También ha florecido la cultura en el otoño. 
  • Queremos dar nuestro más sincero agradecimiento a creadores/as, patrocinadores, colaboradores/as y público. 

Hemos completado la sexta edición del festival Loraldia por encima de todos los obstáculos. El reto no era baladí. Cuando en marzo se paró la sociedad y el mundo, nuestro festival se suspendió. 

No nos resignamos y hemos demostrado capacidad para buscar soluciones. La mayoría de los espectáculos programados para el festival se han estrenado y los/as espectadores/as han estado a nuestro lado por encima de todos los miedos. 

Somos creación y difícilmente podemos vivir sin cultura. Por eso Loraldia ofrece una plaza imprescindible. Por sexto año la cultura contemporánea se ha hecho con el centro de Bilbao y el corazón de Euskal Herria

En una edición fragmentada en dos momentos, comenzamos en marzo con el aforo completo en las dos acciones programadas que pudimos realizar. Pudimos hacer espectáculos del 10 y 11 de marzo. El 12 de marzo, cuando todo estaba listo para el concierto, el Teatro Arriaga decidió cerrar sus puertas. El 13 de marzo tuvimos que suspender el Festival Loraldia. 

Durante toda la primavera y el verano estuvimos trabajando, estudiando todas las posibilidades de recuperar la sexta edición

Finalmente, hemos podido hacerlo entre el 26 de septiembre y el 22 de octubre

En la segunda edición de octubre, hemos podido recuperar otros 17 espectáculos y hemos llenado los aforos en todos

La novedad de la sexta edición: Experiencia Digital 

En esta edición debemos valorar la notable novedad: la experiencia digital. Hemos realizado tres experiencias a través de las cuales Loraldia ha salido al mundo

Durante el periodo otoñal hemos plantado un nuevo retoño y no sólo de forma presencial, sino que hemos desarrollado una serie de acciones en formato online. 

Iniciamos las primeras Experiencias Digitales como experimento. Estamos contentos/as con el resultado. 

Nuestro objetivo era ofrecer algo más que una emisión digital de espectáculos y por eso pusimos el nombre de Experiencia Digital a la nueva iniciativa. Creamos las Experiencias Digitales como complemento a las presenciales, con contenido y forma propios

En estos hemos desarrollado un contenido y un formato innovador: sesiones en directo creadas con varios componentes: 

  • Los/as protagonistas de nuestros espectáculos en directo, participando activamente. 
  • Otros/as amigos/as y creadores/as a los/as que hemos invitado para aportar. 
  • Formatos y contenidos audiovisuales. 
  • Público. Tanto el que nos ha acompañado en la acción en directo, como el que lo ha seguido online. 
  • La participación activa del público anterior a la actividad; previamente propusimos al público participar a través de las redes sociales, promoviendo dos acciones. 

Se han reunido casi 1500 espectadores/as en las citas digitales en directo. Han tenido la oportunidad de disfrutar de conversaciones en torno a la creación y a la vida y escuchar música en directo. 

Hemos dado inicio a la iniciativa y de cara a las próximas ediciones tenemos por dónde seguir. 

El público que estuvo presente directamente con nosotros quedó saciado. Es una experiencia extraordinaria participar en una actuación en directo y tener la oportunidad de conocer de cerca al creador. 

Aportaciones del Festival Loraldia 

La plaza Loraldia, que se ha convertido en un referente, no se puede perder porque une las corazonadas de nuestro pueblo. 

Por encima de todos los impedimentos y virus y con la afirmación de que la cultura es segura, Loraldia Udagoiena lo ha demostrado con gran éxito. Todas las actuaciones programadas, 17 citas culturales, se han llevado a cabo y las salas se han llenado, hasta donde ha permitido esta alarma sanitaria. 

En esta sexta edición nos hemos empapado de la cultura vasca contemporánea en el corazón de Bilbao. También ha florecido este otoño. 

El festival comenzó el 10 de marzo y finalizó el 22 de octubre. Comienza en primavera y termina en otoño. 

En la pausa forzada tomamos la firme decisión de que no podíamos perder la Plaza que ofrece Loraldia. Por eso hemos trabajado mucho para superar todos los obstáculos y el trabajo ha dado excelentes resultados. 

Para nuestros/as creadores/as profesionales nuestra plaza es imprescindible y, como hemos dicho, Loraldia se ha mantenido en esta difícil situación. Un centenar de creadores/as han pasado por las tablas de Loraldia y como prometimos se ha puesto en escena nuestra creatividad más innovadora

Hemos puesto a los/as creadores/as en el centro. Al igual que los/as artesanos/as de nuestro futuro, los/as creadores/as tienen una escena profesional en Loraldia. Les hemos puesto a su disposición todas las condiciones y todas las garantías. Queremos agradecerles su valor y disposición para poder lanzar un Loraldia espectacular y emocionante. 

El festival ha vuelto a ser un cruce de disciplinas artísticas. La nueva poesía, la música como escenario de emocionantes experiencias, el espacio creativo de la literatura, la cantera de la danza experimental, el taller creativo del teatro, el muelle del bertsolarismo, el refugio de performance, el punto de partida de la digitalización. 

Junto a la lluvia de otoño, coetánea en los territorios de Loraldia. Hemos asumido riesgos creativos y el público los ha reconocido y agradecido

Por ello Loraldia quiere agradecer al público su asistencia. El festival ha tenido 1.700 espectadores, por encima de todos los miedos y obstáculos. Hemos llenado el 98% de las salas y las emociones que hemos vivido han sido muy entusiastas. 

Que Loraldia ha sido segura (al igual que la mayoría de las actividades culturales que se organizan en la actualidad) se ha mostrado de forma clara, ya que no ha habido ningún incidente. 

Y, ni que decir tiene, también queremos dar las gracias a la Diputación Foral de Bizkaia, al Ayuntamiento de Bilbao, al Gobierno Vasco y a Laboral Kutxa, que son nuestros patrocinadores. Sin esta ayuda es imposible organizar un festival de calidad. 

 

Lorazainak 

La comunidad de Lorazainak es una parte significativa del público. Esta comunidad ha crecido un año más y en la actualidad son casi 1500 las personas se reúnen en el marco del festival, 400 más que el año pasado. 

Fue muy hermoso lo vivido el Día del Lorazaina. Con las dulces melodías del proyecto Muda, del músico navarro Thierry Biscary, los/as Lorazainak celebramos la vida de nuestra cultura. 

 

Valoración artística 

Tenemos recuerdos dulces y luminosos en este año oscuro y triste. Comenzamos Loraldia en primavera. Sólo dos flores, pero ambas esbeltas. 

El periodista Joseba Martín resumió los últimos 200 años de música vasca en hora y media. Desde Iparragirre hasta Mikel Urdangarin. Estos discursos lo situamos en el ámbito de la transmisión. Porque esta mirada atrás es necesaria para construir el futuro. 

En la segunda jornada estrenamos en el Arriaga el concierto escénico «Iparragirre. Bihotzeko Jose Mari«. Añadimos una mirada feminista a la fructífera vida del bardo que circuló en el siglo XIX. Nos ha llegado la sombra de Iparragirre, un apasionado de las chicas, y creíamos que era un ejercicio enriquecedor conocer la opinión de las mujeres de aquella época. Actualizamos las melodías del cantante de Urretxu y lanzamos una mirada crítica el día de la apertura de Loraldia. 

Más tarde, esta producción, en colaboración con Tanttaka y Demode Quartet, comenzó a girar por Euskal Herria: Urretxu, Astigarraga, San Sebastián. 

A finales de septiembre comenzamos la segunda parte de la sexta edición con la poesía de Iñigo Astiz. Abrimos el festival con el largo y jugoso poema «Hogeita bat» de Analfabetoa. El asunto no es adónde vamos, sino hasta cuándo. Con este mensaje apocalíptico sacudió nuestros interiores. Hizo aflorar las contradicciones y los disparates de este mundo. Como diría Aresti, la poesía es un martillo. En la actuación poética de Iñigo Astiz este martillo nos golpeó bien. 

Con la colaboración de la Fundación Elkar ha habido dos actuaciones interesantes en esta edición. Por un lado un mito de nuestra música folk: el panderonero Xabier Leturia. Vino con un nuevo método para tocar el pandero y nos contó las aventuras y desventuras de sus cuarenta años de experiencia. Como si estuviéramos cerca del fuego, hubo una conversación agradable y esclarecedora. Luego, en el portal de Itasmuseum vendió el método en barra entre los aficionados panderos que habían venido. 

Por otro, la primera colección de poemas de Mikel Soto. Junto a él vinieron a recitar dos amigos: Galder Pérez e Irati Jiménez. 

El festival Zinegoak y la colaboración con La Fundición nos llevaron al estreno de la obra «Lurrun Minez«. Dos festivales y un lugar creativo se unen para llevar a la plaza un texto del dramaturgo Galder Pérez. Era un reto precioso. Esta creatividad que se sitúa en el territorio LGTBIQ+ no dejó frío a nadie. Tirando del tema de los celos abrió nuestros ojos, revelando actividades humanas que muchas veces quedan en la oscuridad. Debemos destacar la dirección, que aportó una visión muy original del espectáculo. 

Las estrategias de manipulación de Noam Chomsky fueron el germen de “Manipulazio estrategiak”, una de las cimas del festival. El cantante Petti ha creado junto al escritor Harkaitz Cano una obra musical muy brillante. El concierto fue extremadamente espectacular y emocionante. Diez músicos en el escenario. Acompañado de la guitarra de Joseba Irazoki, Juantxo Zeberio al piano y un cuarteto de cuerda. 

Tras el concierto organizamos la experiencia digital “Kanta batek mundua eralda dezake”. En ella los creadores hablaron sobre la creatividad, el mundo, el futuro. Hemos recordado el momento en el que Harkaitz Cano explicó la diferencia entre emoción y sentimientos. Si somos caballos emocionales. Chomsky también habló en una pequeña corte grabada anteriormente. La música sola no podrá hacer la transformación mundial, pero en todas las transformaciones ha viajado la música. 

El grupo Alos Quartet ha cumplido 20 años y su última parada ha sido en Loraldia. El espectáculo que ofreció en el festival fue extremadamente espectacular. 20 creadores/as en el escenario. Entre los músicos invitados destacan Oreka TX, Natxo De Felipe, Anton Latxa, Bixente Martinez y un grupo de dantzaris para dar movimiento. Todo un espectáculo y de gran calidad. De los que concita el orgullo de ser vasco. Clásico y en la encrucijada del nuevo folk, Alos Quartet ha abierto caminos contemporáneos y parten hacia el horizonte de nuestro futuro. 

De todos los territorios de Euskal Herria proceden los/as artesanos/as culturales de Loraldia. Por eso, trajimos de Lapurdi al prolífico coreógrafo de danza Mizel Theret. Le ha dado toda una vida a la danza. Ahora, tras acumular mucha experiencia, se ha lanzado a la experimentación. Loraldia le ofreció el lugar del estreno y tomando como punto de partida el movimiento de mano del pelotari ofreció una coreografía tan experimental como sorprendente. La vanguardia se siente cómoda en nuestro festival y sirve para atraer nuevos espectadores. 

Hariak” contaba los pedazos de vida de cuatro mujeres. El espectáculo proviene del libro homónimo del escritor Yoseba Peña. Tres creadores en escena: el narrador (voz de los testimonios de las vidas violentas de las mujeres), el cantante (canciones emotivas dedicadas a las mujeres) y el bertsolari (versos que se convirtieron en poesía). 

Llevamos seis años compaginando literatura, bertsolarismo y música en un mismo espectáculo. Este año el texto literario lo puso Garbiñe Ubeda, bajo el título «Zaharkitze programatua«, Maddalen Arzallus y Onintza Enbeita en los bertsos y la banda sonora de la mano de Don Inorrez. Inmersos en el universo de la ironía, los/as creadores/as se rieron de nosotros mismos. Homo sapiens sapiens u homo artaburus aparecieron en el escenario del Guggenheim. Nos pusieron en el espejo de esta sociedad sin muchos sentidos. 

Siguiendo con la literatura, vino el turno de Miren Agur Meabe. Publicó los últimos poemas escritos. Pero no estaba sola. Amorante y Aitor Gametxo viajaban con el ambiente musical y las imágenes audiovisuales, respectivamente. El mundo de Miren Agur Meabe no era fácil. Es decir, un mundo lleno de dolor. Oscuro y sensible. Wendy y Peter Pan. Amores perdidos. La poesía nos sacudió hasta el fondo. 

Bob Dylan también es poeta y sus escritos ganaron el Nobel. En Loraldia los trajimos al euskera y se escucharon los textos de las canciones, como se tocan en las puertas del cielo. Creyendo que caería una lluvia atroz, el universo Dylan nos recordó los tiempos juveniles. ¡Siempre joven! 

Thierry Biscary está abriendo nuevos caminos en nuestra música popular. Antes fueron Manex y Kobreak, ahora Muda. Dos proyectos preciosos e innovadores. Estrenamos Muda entre mandolinas, guitarras y contrabajo. Fue una gran fiesta de emociones. De gran calidad. Embajador de belleza. El festival alcanzó su apogeo y fue un gran descubrimiento para muchos espectadores (ese día todos eran Lorazainak). 

Los/as creadores/as que vienen de Iparralde se ponen en escena con la ayuda de Euskal Kultur Erakundea. Porque la colaboración es una de nuestras señas de identidad. Trabajamos con muchos agentes y fruto de ello es el éxito del festival. 

Entrando en la recta final venía el último atrevimiento del cantautor Mikel Urdangarin. El creador y el piano, cara a cara. Igual que reconoció Urdangarin había un amor unidireccional. Pero a pesar de no ser un excelente pianista, Mikel Urdangarin ha sido capaz de arrancar del piano y llevar sus bellas canciones a una nueva dimensión. Los espectadores aplaudieron de pie el peligro del cantante. Fue una noche mágica. Sencillo y transparente. La banda sonora de nuestro corazón. 

Precisamente con Urdangarin llevamos a cabo la tercera experiencia digital y tenemos que destacar la complicidad entre Ilaski Serrano y el músico, “Gure herriaren eta bihotzaren soinu banda”. La vía digital permitió ahondar en la tendencia creativa de Urdagarin, mientras tocaba 90 minutos en verbenas y cinco canciones en directo. Una experiencia interesante y fructífera, sin duda. 

El festival finalizó con el proyecto “Muga”. Los poemas que escribió Xabier Montoia hace 40 años han tenido una segunda vida. Esta vez convertidos en melodías, han adoptado una visión contemporánea. Este espectáculo que confirma que estamos en la modernidad cerró la puerta del festival. 

Hacia la séptima edición 

La evolución de la alarma sanitaria limitará el festival de la próxima primavera. ¡Nosotros/as no nos vamos a rendir! 

Será como suele ser habitual en marzo. Del 9 al 28 de marzo florecerá por séptimo año la cultura vasca contemporánea. 

Teniendo en cuenta que siete es un número mágico, estamos preparando un programa mágico. 

A la espera de la próxima primavera.